PALABRAS DE
Buenas tardes a todos. Veo a muchas personas que han sufrido muchos estos años que hoy nos acompañan; veo allà al hijo de Silvio Frondizi con su hija, la nieta de Silvio Frondizi; a la sobrina de Leonà Duquet; a tantos militantes de organizaciones de derechos humanos, exiliados, ex presos polÃticos: veo a gente que tuvo que dejar su Patria, nuestro paÃs, para poder salvar su vida, pero que cuando llegó aquà no hizo tal vez lo que hubiera hecho algún otro de olvidarse de lo que pasaba en su Patria. Juntando seguramente fuerzas, vaya a saber de dónde las sacaron, uno muchas veces piensa que no tiene fuerzas para hacer las cosas, pero Dios en algún lado pone fuerzas y finalmente salen y son para construir. Porque en definitiva cuando uno lucha para que la memoria, la verdad y la justicia puedan llevarse adelante, en realidad está apuntando a una construcción solidaria, diferente, en la que todos los hombres y mujeres, cualquiera sea su nacionalidad, su religión, puedan reconocerse.
Yo quiero decirles a todos ustedes, en nombre de todos los argentinos, en nombre de los tres poderes del Estado, yo en este caso del Poder Ejecutivo, también hay representantes del Poder Legislativo y del Poder judicial, que son los tres poderes de
QuerrÃa seguir hablando pero como me cuesta mucho, solo les pido perdón por no haber podido hacerlo antes, porque son más de 30 años, y 25, este año, de la democracia. Asà que perdón en nombre de todos los argentinos por no haberlo podido hacer antes. Aquà estamos con todas nuestras fuerzas, con todas nuestras esperanzas y con la mano tendida hacia el otro, solidariamente, que asà se construye un paÃs y una Patria. Muchas gracias. (Aplausos)     Â